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7 de octubre de 2010

*Vargas Llosa quiso conocer Ibagué




Por: Carlos Orlando Pardo
Carlos Orlando Pardo y Mario Vargas Llosa

Las tardes de aquel marzo en el Cali de 1972 son calorosas y el sol parece brillar más con la presencia de famosos escritores latinoamericanos. Ahí entre ellos está Mario Vargas Llosa de apenas 36 años y mi hermano Jorge Eliécer y yo cruzamos la línea de los 23. Una grabadora que pesa varios kilos y es enorme nos sirve para conversar con él en nuestra habitación del hotel Intercontinental adonde estamos invitados al Congreso de Literatura que organiza Gustavo Álvarez Gardeazábal. Nos acompaña Germán Santamaría y con él el descomunal peruano que está por publicar La tía Julia y el escribidor. Nos habla durante tres horas de la subcultura y su carrera literaria mientras prueba un té helado, mueve las manos para darse fuerza y no tiene timidez para contarnos secretos del oficio. Toda su obra la habíamos leído con la devoción de acólitos por el Papa y se agrada de cómo gente joven, aprendices de escritores entonces, nos sepamos casi de memoria sus personajes y sus libros. Eso no es nada, le digo. En Ibagué, en el barrio El Salado, existe la Casa Verde, un prostíbulo en homenaje a su novela que tiene el mismo nombre. Le decimos cómo las mujeres lo han leído y existe en una pared un afiche con su imagen. Quiero conocerlo, no duda en decir y luego pregunta cuánto se gasta de Cali a esta ciudad sobre la que le hablamos. Mi hermano Pablo a quien contactamos no duda en organizar el sitio y cuando estamos a doce horas del viaje, una llamada que le anuncia la muerte de un pariente lo hace desistir. Un día iré a Ibagué, concluye y elogia a Eduardo Santa cuya biografía sobre Uribe Uribe le ha servido tanto para escribir su tesis sobre García Márquez. Años después nos tropezamos con él en Barcelona y hace poco menos de cinco en Bogotá donde lo entrevistamos para dedicarle dos programas televisivos en Hablemos de…que hacíamos con Alberto Duque López y Germán Santamaría. Ahorael júbilo nos inunda con la noticia de su premio Nóbel, el sexto para América Latina luego de Gabriela Mistral, Miguel Ángel Asturias, Pablo Neruda, Gabriel García Márquez y Octavio Paz. No en vano ha publicado cincuenta libros, 19 entre cuentos y novelas, 21 de ensayos, 9 obras de teatro y una película. Nos resta invitar a la lectura de un intelectual en mayúsculas que desde los 21 años publicó su primer libro y a los 27 era ya una figura continental cuando ganara con La ciudad y los perros el premio Biblioteca Breve de Seix Barral, la casa que catapultara a todo el boom de la literatura latinoamericana donde estaban Carlos Fuentes, Juan Rulfo, García Márquez y él mismo entre otros. Con este premio, independiente de los muchos doctorados que ha recibido de las más prestigiosas universidades del mundo, la mirada del continental hacia nosotros será de nuevo vigorosa. Goza nuestra narrativa de excelente salud y es ella la que ofrece una visión positiva frente a toda la tierra.

1972. Cali, encuentro de escritores. Carlos O Pardo, Mario Vargas Llosa, y Jorge E Pardo
1972. Cali, encuentro de escritores. Carlos O Pardo, Mario Vargas Llosa, Jorge Edwars, Cristóbal Garcés Larrea, Jorge E Pardo
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1 comentario:

Augusto dijo...

Estimado don Jorge Eliécer, leo esta nota que copia Ud. pero también he visto una nota del mismo organizador de ese congreso donde este indica que el evento ocurrió en 1974. ¿Está seguro que fue en marzo de 1972? Gracias.