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10 de agosto de 2011

Escritores colombianos y Carlos Perozzo

El resto es silencio en Carlos Perozzo

Por Carlos Orlando Pardo

Carlos Orlando Pardo y Carlos Perozzo, Ibagué 1980
Vivimos las noticias de su agonía por teléfono cuando mi hermano Jorge Eliécer o la misma Mabel, su esposa, nos contaba del proceso final de un entrañable compañero y escritor como Carlos Perozzo que fue sólo energía, vitalidad, humor, talento, creatividad y lucidez en jornada continua. Se fue apagando para nuestra tristeza hasta cuando llegó la noticia de su partida verdadera. Ahí es cuando se siente que uno es como un árbol al que le van arrancando ramales con la muerte de los amigos y a estas alturas, vamos quedando poco a poco despojados sin remedio posible. Las evocaciones aparecen y el dejar de verlo en Carmen de Apicalá o en el café Juan Valdés de Bogotá y en las interminables y gratas tertulias donde mi hermano Jorge, levantan una columna de nostalgia que nos hace apretarnos la cara con las dos manos y nos deja abrillantar los ojos porque también una parte de nosotros muere. Los pasajes de la experiencia compartida y de los días y noches vividos y bebidos son muchos para ser felices evocándolos ahora, pero quiero ir a sus libros que nos presentaron persistentes a un escritor incomparable porque uno advertía su pelea con el lenguaje que transformaba la realidad circundante cuestionándola, siempre inconforme con el mundo. Creador de términos y de nombres estrafalarios y divertidos, juegos y parodias al estilo de Héctor Sánchez, jugador aventurero entre la realidad de lo cotidiano y el mundo de la imaginación, combinó sabiamente al innovador auténtico que lejos está de conformarse con lo chato de lo adyacente y en donde la literatura es una diversión y la vida una metáfora burlona donde sólo la ironía puede salvarnos de la demencia y el camino derrotado de las sin salidas, mucho más en el mundo esperpéntico, marginal y nada sereno que nos pinta. Remontar la simple anécdota y elevarse a la ficción fue la apuesta y el nombre de su juego, el que finalmente ofreció como resultado propuestas estéticas que ya han sido valoradas por críticos diversos y tesis de grado en universidades y academias. Este escritor que admiraba y se sabía de memoria a William Shakespeare, se formó tanto en los clásicos como en la nueva novela europea y no dejó de saborear a Onetti, perdurando sin duda como un artífice de la comunicación significante y cuya claridad sobre el trabajo del lenguaje se hizo proverbial. No ignoró, por fortuna, que el resultado de su oficio junto al humor y la mamadera de gallo, se convirtieran en puntos básicos de la apertura a una mentalidad postmoderna en Colombia. Nadie desconoce que estuvo sin pausas en la búsqueda formal de experimentación y que no fue un escritor más de los que tanto aparecen con sus libritos retorcidos por el mal gusto y la simpleza de alumnos de primaria. El territorio de la ficción que nos legara, va desde las aventuras juveniles en su San José de Guasimales, su Cúcuta natal, recorre todo aquel mundo universitario entre las décadas del 60 al 70 con sus revolucionarios radicales y los burgueses que finalmente terminan en altos puestos del Estado, los desechables bajo la toga del abandono, la ciudad con sus puntos neurálgicos y sus problemas permanentes, el circo de la vida donde los payasos y las trapecistas se enamoran, las historias y las aventuras del exilio, todo un universo figurado por personajes que encarnan antihéroes, a veces bajo el velo de la novela negra.
Recordé mi primer viaje a Europa en 1980 cuando para matar el tiempo de un vuelo que dura doce horas en medio del tedio sin salida, tuve la buena suerte de leer las 483 páginas de Hasta el sol de los venados, la primera novela de Carlos Perozzo publicada en 1976. Sabía de su luminosa e histórica trayectoria en el teatro, más aún cuando el año del viaje, la noticia de su premio Nacional para autores de este género con La cueva del infiernillofue notoria.
Para entonces no conocía de sus estudios de arquitectura ni que fuera profesor de arte, teatro y literatura en diversas universidades del país, Venezuela y España, aunque había leído algunos artículos suyos en revistas y suplementos literarios. Lo conocí personalmente al haberlo invitado al Encuentro Nacional por la Literatura en Ibagué donde empezamos una amistad que duró hasta su muerte y por la emoción que me despertó su primera novela, me volví un devoto lector suyo nunca saliendo defraudado de sus libros. Sus novelas Juegos de mentes(1981) que reeditamos en Pijao dentro de la colección de 50 novelas colombianas y una pintada, El resto es silencio (1993), La O de aserrín, (2005) así como sus libros de relatosOtro cuento (1983) y Ahí te dejo esas flores(1985), son paradigmáticas e inolvidables. Precisamente alcanzó a dejarnos para la colección de cuentistas colombianos que tenemos en proceso, su último libro Ajuste de cuentos, donde se divierte imitando el tono y el estilo de los grandes escritores latinoamericanos.
Mientras pensábamos en su partida antes de viajar a acompañarlo con el último adiós, surgieron sus personajes La Ricahembra, el hombre de la gabardina blanca, el circo de la O de aserrín como ‘una opulenta fábrica de imposibles”, las tertulias de El cisne en Bogotá y el mundo bohemio de soñadores y artistas que retrata en esta obra, las víctimas en la toma de la universidad, la crisis bipartidista, la fundación de partidos y movimientos de izquierda, todo, en fin, al ritmo de la fragmentación utilizada en sus trabajos. Y aparece Jorge Eliécer Altuve Plata, el prisionero libre encadenado a sus problemas y sus alegrías y el instante feliz cuando fuera galardonado en el concurso Casa de las Américas de Cuba con su obraatreverse a luchar, atreverse a vencer, sus anécdotas en Londres y en Barcelona donde vivió largos años y su concepción del hombre inmerso en la ciudad cubierto por el desamparo y la pobreza como una huella del silencio. Todos sus personajes soñadores y utópicos bajo nombres numerosos que han perdido sus valores y llegan a la degradación, estarán a su lado llorando su muerte y agradeciéndole a su padre la vida que seguirá recorriendo las páginas memorables de la literatura de América Latina. Como nosotros batiendo nuestra mano con el último adiós apretujado en la garganta y también agradeciéndole por haber existido.
Viaje al final de la noche con Carlos Perozzo
Sois mis amigos… tengo que tener las manos puras.
Al comienzo y al final se necesitan las manos puras
Herman Broch
La muerte de Virgilio
Por Fernando Ayala Poveda
Fernando Ayala y Carlos Perozzo, en el Café Valdez, 2009, foto JEP
Carlos Perozzo formó parte de un grupo de amigos de escritores que compartimos la filosofía de la novela y la narrativa urbana. Entre otros son, Rodrigo Parra Sandoval, Jorge Eliécer Pardo, César Pérez Pinzón. Durante muchos años fue frecuente que nosotros leyéramos nuestras novelas en sesiones largas, con la sonoridad de las atmósferas y los lenguajes personales que surgían de las polifonías vividas sobre el rostro, la vida y el papel. Al final criticábamos los textos desde todo punto de vista y después realizábamos la alquimia de la purificación, las correcciones y le dábamos versatilidad a las situaciones. Con Carlos Perozzo constituimos novelas sin ruido, fieles a sí mismas, con gran exigencia estética, sin falsos elogios o apologías, con la ética del creador que sólo sabe viajar hacia el final de una noche que no termina nunca. Jamás rendimos las banderas de nuestras estéticas en aras de lo comercial, lo banal, lo hedónico o lo aséptico. Los temas del narcotráfico, de las tetas con o sin paraíso, el sicariato sin ideología, las falsas aventuras en Oriente, nunca señalaron nuestros destinos. Forjamos una narrativa a partir de nuestras experiencias universales a partir de Bogotá, Cali, Cúcuta, Líbano, Sogamoso y el Tolima, entendiendo que lo local era cosmopolita y que la palabra seguiría la poética del desentrañamiento de los conflictos humanos. Perozzo fue un acicate crítico, reflexivo y fortaleció a ese grupo de amigos escritores. Cada autor ha dejado una saga narrativa sugestiva, de punta, que seguirá teniendo validez y lectores en los cuatro puntos cardinales. La postmodernidad significa novela sin novela y con lectores sin lectores. Por eso, nuestra paradoja significa vivir en todos los mundos a la vez sin la política publicitaria que hace de un libro una gran obra porque la recomienda Saramago o Gabriel García Márquez. Sin lugar a dudas, novelas representativas ayer y hoy son "Hasta el sol de los venados", "El resto es silencio", "La O de aserrín" de Carlos Perozzo. "El álbum secreto del sagrado corazón", "El museo de lo inútil", “Tarzán, el filósofo desnudo" de Rodrigo Parra Sandoval. "El jardín de las Weissman", "Irene", “Seis hombre una mujer” y "Quinteto de La frágil memoria" de Jorge Eliécer Pardo. "El Coraje de vivir","La mirada del adiós", "No tengo un peso y me llamo Silva" de Fernando Ayala. “Hacia el abismo” de César Pérez.
Carlos Perozzo sigue y seguirá siendo Hamlet y su Shakespeare, Virgilio de Herman Broch, Lechuguín y sus historias chinas. Como ser humano nos hizo reír con lágrimas que sólo el mar sabe guardar. Lector profundo, artista formado en filosofía, dramaturgia, los clásicos griegos, ensayista depurado, siempre iluminado por su musa Mabel Pachón.
Al final, terminamos siendo ya no el grupo de narradores Bogotá, sino el grupo de escritores de Café Valdez. Como el olvido es el arte de matar, ahora escribimos en nuestra memoria la voz insondable de un creador que nos ilumina como novelistas río para que él, jamás sea polvo del polvo sino árbol del árbol.
Otro que emprende viaje
Por Benhur Sánchez Suárez
Carlos Perozzo y Benhur Sánchez, Feria del Libro, Bogotá, 2009. Foto JEP
Siempre será preocupante la forma como la muerte nos demuestra a diario la fragilidad de la vida y cómo, por más poder que tengamos o más jactancia con que tratemos a los demás vivos, el hueco del destino será más poderoso que nuestra debilidad frente al olvido.
Cada amigo que muere es un aviso del destino para que no nos olvidemos del libreto.
Lo digo por Carlos Perozzo García, gran escritor nacido en Cúcuta, quien alzó vuelo el pasado jueves 28 de julio dejándonos una herencia literaria que, sin más, debemos difundir y defender quienes nos mantenemos aún montados en esta nave de los locos.
Dramaturgo y director de teatro, lo conocí en la década de los años setenta, con un nombre ya ganado en la cultura nacional. Por esos años en España la editorial Planeta organizó la publicación de una colección de novela que llamó Serie Latinoamericana y en la cual incluyó tres colombianos: Oscar Collazos, Carlos Perozzo y yo. Su novela “Hasta el sol de los venados” (1976), tiene como escenario principal su ciudad natal, Cúcuta, y como tema la lucha ideológica que librara la juventud, no sólo colombiana sino también latinoamericana, en busca del eterno sueño de la libertad.
Recuerdo que una noche se presentaba en Bogotá la orquesta venezolana Billos Caracas Boys y Carlos nos dijo a un grupo de amigos que iba a entregarle al maestro Billo un ejemplar de “Hasta el sol de los venados”. La orquesta hace parte de la novela, por supuesto. En efecto fuimos con él y el Director nos invitó, agradecido con Carlos y su novela. Así que esa noche nos emborrachamos por cuenta de “Hasta el sol de los venados”. Ya ven, para muchas cosas sirve la literatura, vaya uno a saber para qué tantas otras.
Con esta novela Carlos se enrumbó definitivamente por el arte de narrar y producto de su incesante trabajo fueron sus otras novelas “Juegos de mentes” (1981), “El resto es silencio” (1993) y “La O de aserrín” (2005), con las cuales se insertó definitivamente en la historia literaria del país.
También nos dejó dos volúmenes de cuento titulados “Otro cuento” (1983) y “Ahí te dejo esas flores” (1985) y dos obras de teatro galardonadas “Atreverse a luchar, atreverse a vencer” (1973), premio Casa de las Américas en Cuba, y “La cueva de infiernillo” (1980), premio nacional de teatro Icasa.
Carlos fue siempre un escritor generoso. Escucharlo hablar de Shakespeare fue un deleite y una lección de sapiencia para cualquier persona con hambre de conocimientos y deseos de fortaleza intelectual. Por eso lo mantendremos vigente leyendo sus libros. En verdad, uno permanece vivo mientras alguien lo recuerde. El resto es silencio.
La útil permanencia del vértigo
Por Héctor Sánchez V

Con Carlos Perozzo aprendimos a vivir y a morir, sometidos siempre a la festividad irresponsable de aquellos años de la inolvidable Barcelona. Veinte años de agitación vitalista, de escritura sin notarios, pero hecha con la mano intensa y despiadada de los escritores que se la juegan contra el mundo. Esperábamos de la vida tanto como ver amanecer, después de caminar los bares y pasearnos por la vida de amigas que debieron observarnos alucinadas de tanta incansanble y creativa desfachatez. Sumamos un grupo de once narradores sindicados a la fecha de más de cien libros publicados y que, seguramente, muchos de ellos, seguirán adelante más allá de sus vidas. No hay lugar para el olvido ni para el mito. Perozzo fue la expresión más compleja e irreverente del pequeño club de celebridades desconfiadas y en su casa anidamos incontables veces para seguir enredándonos en las especualaciones intelectuales que, bien entendidas, son sólo un juego, pero que resultan de inmensa utilidad. Él preparaba los fríjoles y mientras atendía la cocina nos provocaba negando que la nieve fuera blanca y nos contaba su último encuentro con el escritor irlandés James Joyce. Pero en realidad amaba a Shakespeare, como lo amó Emily Dickinson quien lo resumió como la mente más ancha de la tierra después de Dios. No era extraño que en la mitad de los banquetes echara mano de sus artilugios mágicos para introducirse en un baúl esposado y en treinta segundos aparecer sin las ataduras. Alguna vez nos dijo que preparaba el acto de descorporizarse para atravesar una pared y añadió, antes de que yo me desaparezca. Perozzo había sido actor, después se hizo escritor, pero siguió siendo lo primero y, no puedo recordarlo de otra manera, porque su grandeza histriónica enriqueció primero mi alma y después, la desmesura de mis libros. Guardo unas crónicas sobre la vida que compartimos, cuando repitiendo a Hemingway, éramos pobres y felices. Su obra es la lucidez de su ira, en un mundo percibido atrabiliario, innoble, sórdido, como es en realidad. Su fascinación por la hipérbole hasta exprimirle su última gota, preserva el júbilo de Petronio o Rabelais. Peleó con el lenguaje para liberarlo del dogma, de su puritanismo sociológico, de su pobreza extrema prevaleciente en tanta narrativa sin casta, se emborrachó frente al precipicio de su imaginación desbordada, se convirtió en un personaje más de sus libros como el fulambunero que se pasea por la comedia de la vida con una sonrisa vertical en el rostro. Detrás de este ácrata admirable hay una lady. Mábel Pachón, extraída de una pintura de Modigliani. Así es como la conocimos. A su lado crecio y entregó el riesgo de amarlo sin perder la paciencia y dejarnos un modelo de lealtad que todos quisiéramos poseer. Rehuyo la esquela convencional porque late en mí la alegría de vivir que conocí en él. Uno sólo muere cuando es olvidado y yo espero sinceramente que su obra, se extienda merecidamente a través de estos rudos y poco apetecibles tiempos.

Para Carlos Perozzo. In Memoriam
Jorge Dávila
Por Jorge Dávila
Carlos Perozzo, Irene Dávila y Jorge Dávila, 2008, foto JEP
No hace muchos años, durante una conferencia que tuvo lugar en Frankfurt del Meno, Peter Sloterdijk quiso contar la leyenda de unos pájaros que habitan, suspendidos y para siempre, en los aires que se alzan por encima del Himalaya.
He querido traer esa historia hasta aquí y hasta hoy en la ilusión de que nos ayude a hacer más soportable el dolor sin medida que nos impone la partida de Carlos.
Así cuenta Sloterdijk lo que otros muchos ya habían contado a orillas del Ganges:
“…les contaré la leyenda de los pájaros que volaban más alto de lo que se elevan las cimas del Himalaya. Se llaman los pájaros divinos porque son inmortales. Cuando surcan los cielos, son liberados de la fuerza de gravedad que los ata a la tierra; no necesitan alimento alguno, ya que son completamente autosuficientes. Nunca aterrizan en la tierra, habitan exclusivamente en las más elevadas regiones del aire, también duermen en el aire libre de las alturas; se aman bajo cielo abierto y no parecen necesitar otra cosa que altura y amplitud, como si tuviesen la capacidad de autoabastecerse a través del cordón umbilical de su propia bienaventuranza. El único momento en la vida de estos pájaros divinos en el que esta existencia libre de todo lazo corre peligro de ser perturbada existe sólo en el comienzo ya que, al ser criaturas libres de los lazos terrenales, los pájaros divinos depositan sus huevos en el aire. Mientras el huevo cae desde muy alto para encontrarse con la tierra, el sol lo incuba. Si la madre ha volado lo suficientemente alto, el tiempo que pasa hasta que la joven criatura sale del cascarón basta para que el huevo, que sigue cayendo a la tierra, reviente desde dentro; entonces el joven pájaro divino sale del cascarón al aire libre, siente el golpe del viento en las plumas, se inicia en la caída libre, despliega sus alas y empieza de nuevo a ascender. Es así como se añade un nuevo ejemplar a la especie de esos escogidos y maravillosos pájaros.
Ahora bien, desde hace un tiempo no todas las criaturas jóvenes son tan afortunadas a la hora de salir del cascarón sobre la tierra e iniciarse en los cielos. Quizá porque la pájaro-madre en el momento de depositar el huevo no ha volado, como es menester, hasta las alturas más extremas; quizá porque las nubes han ocultado el sol y han hurtado al objeto que se precipita hacia el suelo el calor necesario para incubarlo… Sea como fuere, ocurre más de una vez que el lapso que estos polluelos divinos necesitan para liberarse a su tiempo debido no es suficiente. La fuerza de gravedad es demasiado poderosa o la caída demasiado rápida; la forma comprimida del pájaro permanece encerrada en la cárcel calcárea mientras se aproxima peligrosamente al suelo terrestre. El joven quiere salir desesperadamente fuera, pero es demasiado tarde, la tierra succiona como una monstruosa marea al huevo que se precipita hacia ella, hacia abajo, ocurriendo así lo que nunca debía haber ocurrido y que, sin embargo, acontece con demasiada frecuencia: el huevo se estrella contra el suelo. ¡Qué aturdido se encuentra el joven en el cascarón hecho pedazos!: ni siquiera sospecha que ha perdido la posibilidad de remontar el vuelo a su debido tiempo; impedidas sus alas yace sobre la tierra, como herido por un rayo, aterrado por la claridad y la gravedad. Ahora no aprenderá a volar nunca más. Si éste es el primer shock que pasa, reaccionará, aleteará a su vez hasta quedar resignado ante la fuerza de gravedad, e intentará al menos aprender a andar por sí mismo. Esto lo consigue la mayoría de las veces; algunos de los pájaros divinos despeñados no dejan de hablar en los últimos momentos de su vida de lo importante que fue para sus semejantes dar el paso correcto. Pero cuanto más corretean también los animales verticales por el suelo terrestre, menos se libran de la sensación de que algo en ellos no funciona del todo. En un rincón escondido de su memoria sobrevive el presentimiento de que en algún tiempo se abrieron otras posibilidades que le fueron hurtadas.” [1]
Recuerda Sloterdijk que quienes escuchan esta historia se sugestionan con mucha frecuencia y son capaces de asumir los estados fisiológicos más raramente imaginables. Al parecer, algunos de ellos albergan la sensación infalible de que en su espalda se dejan ver los atrofiados e inútiles apéndices de las alas que alguna vez tuvieron.
Me parece que la taxonomía de los pájaros divinos que se propone en la leyenda resulta excesivamente severa pues, de acuerdo con ella, sólo existen dos clases de pájaros divinos: los que permanecen en la bienaventuranza plácida de las alturas inalteradas, por una parte, y los que arrastran gravemente su existencia por esta tierra, cargados de una melancolía incurable, por la otra.
Pues bien, habrá que hacerle saber a los portadores de la leyenda que Carlos era una suerte de pájaro divino que no se dejaba confinar en ninguno de estos dos órdenes. Sus amigos y amantes lo conocimos en alguno de sus peregrinajes terrestres para luego verlo ascender, sin vacilaciones, con alas tejidas con palabras por plumas, hasta las alturas más transparentes. No contento con este don de recorrer caídas y remontar vacíos, en más de una ocasión nos acomodó a sus espaldas y nos condujo hasta los impensables reinos de lo aéreo. Ya despiertos, estábamos de regreso, imantados a este suelo poblado de horrores, aguardando a que Carlos, el emisario de los paisajes celestes, nos volviera a llevar hasta ellos.
Fuimos los acompañantes de un acróbata que desterró de nosotros miedos y amenazas gracias al arrojo de su poesía vaporosa. Hoy todos somos sus huérfanos.
Bogotá, 29 de Julio de 2011.
[1] Sloterdijk, Peter. “Venir al mundo, Venir al Lenguaje”, pp. 96-97. Ed. PRE-TEXTOS. 2006.
Carliños
(Carlos Perozzo)
Por Maria Isabel Vargas
—Bebela—

Carliños se nos fue; para mí no fue Perozzo, ni Carlos, siempre Carliños. Perozzo para casi todos sus amigos, Carlos para sus hermanos y el inefable Keko de Mabelita, su Keka. Recordar a Carliños a pesar del dolor y la distancia, de una lágrima que por ahí se me escapa, siempre me llevará a pensar en el gran amigo al que “conocí aun antes de haberlo conocido”, como hubiera dicho Gonzalo Millán; es exacto, lo encontré en mi vida hace 25 o más años, pero lo llevaba inscrito en mi memoria anterior al tiempo. Carliños era parte del ADN de todos los que amamos la literatura y la música, porque su esencia, sus células todas, y su vida eran literarias, artísticas, teatrales; no había conversación posible alejada de la escritura, ni siquiera la más confidencial; si tenía un problema siempre buscaba, hombre sabio pienso en este momento, si a sus grandes amigos Shakespeare y Joyce, les había pasado algo medianamente parecido, llegaba sin dudarlo a conclusiones, donde paradójicamente siempre quedaba abierta la pregunta, que me dejaban alucinada…oigo sus palabras: “Bebeliña, soy mucho toche, ¿se acuerda en el monólogo de Molly Bloom, nunca le dijo Leopold, siempre Molly, cuándo dice que…y empezaba a navegar por el inconsciente del planeta…¿cuando Cordelia en Lear dice “que lo amaba tanto como se debe, ni más ni menos”, usted cree, que…?” No le importaba un pepino cuál era la respuesta, no se preocupaba por saber si me acordaba o no, si lo había leído o no, no me daba ni tiempo de contestar, pero claro, hoy lo entiendo, Carliños era literatura, se alimentaba de ella, y vivía para y con ella, así que las respuestas nunca eran importantes, lo esencial era preguntarse, era la interrogación, era la duda, era por lo tanto la vida, y tristemente en este momento, también era la muerte.

Mabelita va a sembrar con sus cenizas unos árboles, dos, para ser exacta, uno en Cúcuta su tierra natal, un árbol para que acompañe a sus hermanos, y a toda su familia, un árbol para que los cobije, un árbol de tronco fuerte y ramas protectoras, un árbol Carliños; y el segundo en el Carmen de Apicalá; cuando pienso en Perozzo, pienso en Mabelita, y si me dejo llevar por mis imágenes, veo un árbol, un árbol donde contrariamente a lo “políticamente correcto”, Mabelita es la raíz y el tronco, y Carlitos las ramas llenas de hojas “verdes de todos los colores”, hojas que protegían al tronco, hojas que siempre tuvieron claro que la raíz era su Keka, y que sin ella sin duda alguna, las hojas no hubieran dado paso a la flor. Mabelita es la de la tierra, Carliños el del aire; los dos la vida misma.
Bebela
Lunes 1 de agosto del 2011
Despedida de Zory Cadavid
Querido Carlos,
nadie mejor que Costantinus Kavafis para decirte adiós…
—Este es un fragmento del hermosísimo poema sobre la ceremonia del adiós—
Pero ahora el viaje acabó, demasiado breve,
¡qué pena!
Demasiado breve…
Estuvo lleno de aventuras y conocimiento,
Risas y amor, gallardía y gracia
Pero ahora es la despedida.
Costantinus Kavafis
Carlos Perozzo, Mabel Pachón, Zory Cadavid y Jorge Mora. Bogotá, 2009, foto JEP

9 comentarios:

JORGE E PARDO dijo...

Date: Thu, 28 Jul 2011 08:07:19 +0000
From: pardojorge@cable.net.co
Subject: CARLOS PEROZZO
To: pardojorge@cable.net.co

Esta madrugada del jueves 28 de julio de 2011, murió el escritor y amigo Carlos Perozzo, les comparto mi dolor.

De: Olga Lis
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 19:24:11 -0500
Para: Jorge Pardo
Asunto: Carlos Perozzo

Hola, Jorge. Mil gracias pr compartirme el infausto suceso. Se pierde otro valioso hombre de las letras, en el año en que han partido celebridadades de las artes como Ernesto Sábato, Facundo Cabral. El Joe, la Wine, etc. Lo importante es no olvidarlo y promover la divulgación de su obra de dramaturgo, novelista y cuentista; "El resto es silencio". Hoy sobre su tumba o sus restos digámosle con el corazón en los labios "Ahí te dejo esas flores".

Que la gente se apropie de su obra, la aprecie y la comparta, es el mejor homenaje; lo demás es "Otro cuento", porque de lo contrario es perderlo de verdad y ni siquiera hasta "El sol de los venados". Te expreso mis condolencias, pero al mismo tiempo mi esperanza en que lo que queda de él, su obra . perviva.

Un abrazo,

Olga

JORGE E PARDO dijo...

De: Carlos Restrepo
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 17:14:51 -0700
Para: Jorge Pardo
Asunto: RE: RV: CARLOS PEROZZO

Apreciado Jorge Eliécer: como siempre, muchísimas gracias por la colaboración y la información. Cualquier directriz que me den los editores, en caso de pedir una nota más grande, lo contactamos. Muy amable, de verdad.

Un cordial saludo,
Carlos R.
EL TIEMPO

De: Javier Gutierrez
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 23:38:14 +0000
Para:
Asunto: RE: CARLOS PEROZZO

Pardo, carajo que pesar. Mañana deben ser las exequias? En donde?
De: Alvaro Hurtado
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 17:26:58 -0500
Para:
Asunto: RE: CARLOS PEROZZO

Jorge y Elsa:

Reciban un gran abrazo de solidaridad y cariño por la muerte de Carlos Perozzo, su gran amigo y con quien compartimos una estupenda velada en casa de ustedes.

Iván Zuluaga y Alvaro Hurtado

De: John Junieles
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 16:42:52 -0500
Para: Jorge Pardo
Asunto: Don Jorge


Apreciado Jorge:

Saludos.

Lamento la muerte del escritor Carlos Perozzo, quien deja una obra muy interesante en muchos aspectos.

Mis sentidas condolencias.

Va un abrazo,

J. J. Junieles

JORGE E PARDO dijo...

De: Francisco Sánchez
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 14:30:17 -0500
Para: Jorge Eliecer Pardo
Asunto: Solidaridad

Julio 28/011

Apreciado Jorge Eliécer, escritor, gracias por permitirme (nos) saber de la lamentable noticia del deceso de Carlos. Siempre aguardamos que los escritores pervivan tanto como sus obras. El deseo desborda los hechos. Así, solo resta manifestarte mi solidaridad contigo y con quienes fueron sus amigos y lectores.
Saludo fraterno,

Francisco Sánchez Jiménez


De: jorge avella
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 19:09:56 +0000
Para: jorge pardo
Asunto: Un abrazo en silencio...

Estimado Jorge Eliecer,
Un saludo solidario para tí y para todos tus allegados con ocasión de la despedida de nuestro querido amigo, contertulio, escritor e intelectual Carlos Perozzo.
Nunca olvidaremos su producción creativa, su basta cultura y la fortaleza de sus convicciones.
Margarita y yo estamos conmovidos por esta triste noticia.
Un fraternal abrazo para todos y en especial para Mábel su entrañable e inseparable compañera.
Este es un momento de profundo y doloroso silencio.
Jorge y Margarita


De: José Luis Díaz-Granados
Responder a: José Luis Díaz-Granados
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 20:06:18 +0100 (BST)
Para: Jorge Pardo
Asunto: Re: CARLOS PEROZZO

Hola, Jorge Eliécer:

Con inmenso dolor he recibido la noticia del deceso del entrañable amigo y admirado escritor Carlos Perozzo. Desde luego, nuestros primeros pensamientos de solidaridad son para Mabel.

Cuándo serán las exequias y en donde?

Abrazos y gracias!

JOSE LUIS

De: Luz Dary Vélez Marín
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 13:57:09 -0500
Para: Jorge Pardo
Asunto: RE: CARLOS PEROZZO

Hola:

Me uno a tu dolor. ¡Cuantos recuerdos!....

Un abrazo,

Luz D. Vélez

JORGE E PARDO dijo...

De: jeannette
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 13:25:14 -0500
Para: Jorge Pardo
Asunto: Re: CARLOS PEROZZO

Jorge lo lamento muchísimo, lo siento en el alma- Lo único que se me ocurre es compartir un inmenso abrazo.

Jeannette

De: Catalina Turbay
Responder a: Catalina Turbay
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 10:57:40 -0700 (PDT)
Para: Jorge Pardo
Asunto: Re: CARLOS PEROZZO

Jorgito, se bien cuánto lo quisiste y la hermosa y larga amistad que les unió a ti y a Elsa con él.

Va todo mi cariño, que no es mucho, pero es!

Cata

De: Manuel Gil Giraldo
Responder a: Manuel Gil Giraldo
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 16:54:23 +0100 (BST)
Para: Jorge Pardo
Asunto: Re: CARLOS PEROZZO

Gracias Jorge Eliécer por la información. Dónde lo velarán y cuándo? mi tel: 282 35 22 cel: 310 456 93 77

De: sonia nadhezda truque vélez
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 15:12:10 +0000
Para: PARDO JORGE
Asunto: RE: CARLOS PEROZZO


Comparto la tristeza por despedir al escritor Perozzo. Donde son las exequias.

De: Libardo Torres
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 08:02:39 -0700 (PDT)
Para: Jorge Pardo
Asunto: Re: CARLOS PEROZZO

Jorge:
Recibe un gran y solidario abrazo, se bien de tu sincero y mutuo afecto con Carlos.
Aunque ya le avisé a César Valencia; como acordamos ayer te envío su email ceval@utp.edu.co
Por favor infórmame de su velación y exequias ya que varios amigos (Alfonso Carvajal entre otros) están interesados
Gracias

De: bernardo De La Espriella
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 14:47:19 +0000
Para: JORGE ELIECER PARDO
Asunto: RE: CARLOS PEROZZO

JORGE : HACE DIAS ME ENTERE DEL ESTADO DE SALUD DE CARLOS Y ME DOLIO MUCHO Y PEDI QUE TUVIERA EL MENOR SUFRIMIENTO POSIBLE ESTOY DE TODO CORAZON CON TIGO CON MABEL Y CON TODOS LOS QUE LO RODEAN.SALUDAME A MABEL ENTRAÑABLEMENTE.
LOS QUIERO MUCHO,
BENARDO

JORGE E PARDO dijo...

De: dario ortiz
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 14:36:33 +0000
Para: jorge pardo
Asunto: Perozzo

Como un personaje de Rayuela en una buhardilla de París, sacado de algún capítulo refundido a Cortázar, esa noche entre los bastidores y los caballetes cantó y bailó para deleite de sus viejos contertulios de Saint Germain de Pres y para aquellos que hasta ahora lo conocíamos. Hoy cuando Perozzo ha partido hacia fiestas más felices donde sus huesos no le estorban les dejo las foto de esa noche In Memoriam.
Darío.

De: Carlos Orlando Pardo Rodriguez
Fecha: 28 de julio de 2011 09:59
Asunto: Re: Perozzo
Para: dario ortiz


Parece que la foto, como él, hubiesen desaparecido de un momento a otro. Por lo menos la imagino mientras regresa en otra versión y evoco aquella noche memorable entre la sorpresa admirada de la Grisales que tenía la idea de él, muerto hace muchos años, según me lo decía en el oído mientras bailàbamos algún disparate de Walkiria y su hermano. Ella volteaba la cabeza seguido sin ocultar su miradera frente a un mito real en ese campo y pensó en medio de los amarillos que resucitaba allí toda su leyenda en el mundo del teatro. Y el hombre riendo y bebiendo con su cara alegre de loco como el que dejamos de tu óleo en la carátula de su última novela publicada por Pijao. Y nosotros en tu estudio entusiasmados de celebrar sin cansancio la ceremonia de la amistad que llevamos en el centro del alma y que ahora es, como diría Simone de Beavoir, frente a Carlos Perozzo, la ceremonia del adios.



De: Luis Carlos Muÿfffffffffff1oz
Responder a: Luis Carlos Muÿfffffffffff1oz
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 07:20:17 -0700 (PDT)
Para: Jorge Pardo
Asunto: Re: CARLOS PEROZZO

Lamento, también, la muerte del profesor, dramaturgo y novelista cucuteño, ganador de un Premio Casa de las Américas de teatro en 1973 y quien 20 años después, inspirado en Shakespeare, escribió la que, en mi concepto, es su mejor novela: "El resto es silencio". Y a propósito de su muerte, tal vez a Perozzo le gustaría escuchar las palabras del vate inglés: "¡Qué bueno es estar triste y no decir nada!" Nada más... agrego.
Un abrazo de condolencia,
Luis Carlos Muñoz Sarmiento

De: Armando Rodríguez Ballesteros
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 08:05:49 -0600
Para: Jorge Eliécer Pardo , , , , , , , , , ,
Asunto: RE: CARLOS PEROZZO

Querido Jorge Eliécer:
"Nos vamos llenando de muertos", como dijera uno de nuestros poetas. Tuve la dicha de recibir clases de él en la Universidad Pedagógica de Bogotá, en uno de los primeros años de la década de los ochenta. Gran profesor, talentoso y asertivo. Al igual que tú, siento una gran pena por su partida.
Armando Rodríguez Ballesteros

De: enrique posada
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 08:54:40 -0500
Para: Jorge Pardo
Asunto: Re: CARLOS PEROZZO

Lo conocí. Era no solamente un buen escritor, era un amigo. Gracias, Jorge, por compartir conmigo esa triste noticia. ¿Y si nosotros nos morimos tambien?

Espero, ahora que tengo tu correo, comunicarme más frecuentemente contigo. Unl saludo fraternal, Enrique

De: Yvette Imaz
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 08:21:23 -0500
Para: Jorge Pardo
Asunto: Re: CARLOS PEROZZO

Ante la muerte de alguien que uno ama las palabras de los demás suenan huecas, yo lo único k te puedo decir es que ruego al cielo te dé consuelo, estoy muy lejos para invitarte a hablar un rato y tratar de cambiarte las ideas, cuenta con que estás en mi pensamiento y recuerdos más k nunca, gracias por tenerme entre la lista de tus amigos y participarme
tu dolor, te mando un abrazo inmenso con mucho cariño.
De: Oscar Collazos
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 08:08:48 -0500
Para: Jorge Pardo
Asunto: Re: CARLOS PEROZZO

Apreciado Jorge: me das una noticia que me parte el alma. Ante la imposibilidad de acompañarlos, te ruego que le des a Mabel mis más sinceras condolencias. No dejé de pensar en él en estos años de sufrimiento, en la entereza irónica con que vivio su enfermedad.
Abrazos
Óscar Collazos

JORGE E PARDO dijo...

De: jaime RUIZ MONTES
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 07:43:11 -0500
Para: JORGE ELIECER PARDO VECINO- ESCRITOR
Asunto: RE: CARLOS PEROZZO

Jorge, recibe un fuerte abrazo por la partida de tu gran amigo y magnifico escritor, sé cuanto se estimaban, realmente es otra gran perdida, un abrazo para ti y un gesto de agradecimiento por su legado.

Jaime Ruiz M.
Administrador de Empresas,
Administrador Hotelero y Turistico.
Universidad Externado de Colombia

De: Lina María Pérez
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 07:15:13 -0500
Para: Jorge Pardo
Asunto: Re: CARLOS PEROZZO

Gracias por avisar, Jorge Eliécer. Seguro Nacho lo acogió en su cielo.
Te abrazo.
Lina María



Mabelita....ayy, qué tristeza...pero en medio de todo me tranquiliza que
hizo TODO POR ÉL, y que la muerte fue sin sufrimiento. Estoy de corazón
y con todos mis pensamientos puestos en ustedes dos, en usted, Mabelita,
para que sepa que siempre estoy, que acá la espero, que soy la misma de
siempre, que le mando un abrazo enorme...y con Carlitos en los
maravillosos recuerdos de su enorme amistad....ayyy....mucho toche irse
sin avisar...

Mabelita, en este momento me faltan las palabras y me sobra el afecto.

Hoy no llamo donde Juana, no me parece oportuno, lo hago o mañana o el
sábado.

La quiero mucho, la pienso y la tengo guardada acá en un huequito de mi
corazón que en este momento duele, pero que se convertirá en algún momento
en una sonrisota pensando en Carlitos.

Bebela

PD: Saludes a todos, (no los nombro porque no termino...), y muy
especialmente a Memo y a Juana


De: camilo ramirez
Fecha: Thu, 28 Jul 2011 19:03:16 -0700 (PDT)
Para: Jorge Pardo
CC: Laura Montaña , marcela carvajalino goenaga , LiZ LiZzIe , DEMIAN GONZALEZ GOMEZ , Gerson Payares , Milena Infiernillo Jiménez , catalina prada , Danny Suley , juan carlos gil , jeferson palacios angel ,
Asunto: Re: CARLOS PEROZZO

Compartimos el sentimiento de dolorpor la muerte de CARLOS PEROZZO, novelista y dramaturgo que nos descubrió la sociedad colombiana de los años 60 y 70.

Tuvimos el honor de conocerlo en una presentación de su obra "La Cueva del Infiernillo", hecha para homenajearlo en 2010. El montaje realizado por la facultad de artes de la U.D. fue una rica experiencia en la que Perozzo nos guió con su certera pluma.

Sus personajes seguirán actuando por él en los universos de la imaginación.

De: luz giraldo
Fecha: Fri, 29 Jul 2011 08:08:43 -0500
Para: Jorge Pardo
Asunto: Re: CARLOS PEROZZO

Donde lo estás velando? Un gran abrazo. LM

De: bernardo De La Espriella
Fecha: Fri, 29 Jul 2011 19:23:42 +0000
Para: JORGE ELIECER PARDO
Asunto: RE: CARLOS PEROZZO

JORGE ELIECER Y ELSA : RECIBAN UN SALUDO MUY ESPECIAL.NO PUDIMOS ASISTIR AL SEPELIO DE CARLOS .LO LAMENTAMOS MUCHO PERO NUESTROS CORAZONES ESTAN CON EL Y CON USTEDES SIEMPRE.QUISIERAMOS HACER UNA REUNION MUY FAMILIAR EN HONOR A CARLOS CON MABEL PARA COMPARTIR LOS SENTIMIENTOS TAN ESPECIALES QUE NOS UNEN AL RECUERDO DE CARLOS Y DE TODOS USTEDES MAS ADELANTE,POR FAVOR ENVIENOS SUS TELEFONOS PARA CONTACTARNOS.
MUCHAS BENDICIONES DE TODO CORAZON EN ESTOS MOMENTOS TAN ESPECIALES.
LOS QUEREMOS MUCHO,
BERNARDO Y CLARA EUGENIA

De: J Mario Arbeláez
Fecha: Fri, 29 Jul 2011 14:15:42 -0500
Para: Jorge Pardo
Asunto: Re: CARLOS PEROZZO

Lo compartimos contigo de corazón. Jota y Claudia

De: Eugenia Sánchez
Responder a: Eugenia Sánchez
Fecha: Fri, 29 Jul 2011 10:31:26 -0700 (PDT)
Para: Jorge Pardo
Asunto: Re: CARLOS PEROZZO

Jorge Eliecer cuéntame ¿dónde es la misa? Abrazo. Yuyin

De: Eugenia Sánchez
Responder a: Eugenia Sánchez
Fecha: Fri, 29 Jul 2011 10:29:34 -0700 (PDT)
Para: Jorge Pardo
Asunto: Re: CARLOS PEROZZO

Querido Jorge Eliecer, lo siento mucho, un adios al gran Perozzo. Mi abrazo, Yuyin

JORGE E PARDO dijo...

De: Antonio Mora Vélez
Fecha: Fri, 29 Jul 2011 11:54:24 -0500
Para: Jorge Pardo
Asunto: Re: CARLOS PEROZZO

Recordado amigo: A los familiares y amigos de Carlos Perozzo mis sentidas notas de condolencia por su partida. Un escritor que se va es una luz de amor y de sabiduría vital que se apaga.
Un abrazo solidario,
Antonio Mora Vélez.


Señora Mabel:
Mi más sentido pésame.

Es una noticia que me entristece mucho y sé que a otras personas que conozco y que admiramos la obra del maestro Perozzo también.
Estaré el miércoles, claro que sí.

Reciba un abrazo de mi parte.

Paula Andrea Marín Colorado.

De: Libardo Torres
Fecha: Sat, 30 Jul 2011 13:04:51 -0700 (PDT)
Para:
Asunto: PEROZZO

Estimado Jorge:
No me he atrevido a llamar a Mabel por no pasar de inoportuno, me pareció mejor respetar estos momentos, que como tú me comentaste, quiere pasarlos con un reducido grupo del que estoy seguro harás parte, así que te pido el favor de transmitirle mis sentimientos de aprecio y solidaridad.

Gracias hermano.
Avísame si hay algún acto en que pueda asistir, mi cel. 3108846737

De: bety roca p
Fecha: Sat, 30 Jul 2011 01:43:47 +0000
Para: Jorge Eliécer Pardo
Asunto: RE: CARLOS PEROZZO

Jorge:

Antes de ayer hablamos de Perozzo; hablaste con mucho afecto. Eres amigo de tus amigos; sientes de verdad la partida de Carlos P.
Sé lo sincero de tu dolor.

Un abrazo

Patricia
De: MARIA VICTORIA DURAN RESTREPO
Fecha: Fri, 29 Jul 2011 21:02:31 +0000
Para: jorgeeliecer pardo
Asunto: RE: CARLOS PEROZZO


Te saludo y te acompaño. Es muy triste perder un amigo y además que era excelente escritor.
Abrazos,

Renata


Queridos amigos. Gracias por los mensajes de solidaridad por la muerte del gran Perozzo. Los he remitido todos a Mabelita quien también agradeció por la amistad que profesaron por Carlos. La última despedida será en la Iglesia Santa Clara, carrera 8a A # 98-31 el miércoles 3 de Agosto a la 1:00 p.m; nos gustaría verlos a todos. Quizá el momento de avivar esos años con el escritor y amigo.
Jorge Eliécer Pardo
http://jorgeepardoescritor.blogspot.com/

De:
Responder a:
Fecha: Sun, 31 Jul 2011 20:56:22 +0000
Para: Jorge Pardo
Asunto: Re: DESPEDIDA A CARLOS PEROZZO

JorgitoQuiero agradecerte por haberme enviado este mensaje, ya que así pude saber la noticia y hablar con Mabelita.Si Dios lo permite estaré con ustedes el miércoles en la misa.Un abrazo.Alejandra

JORGE E PARDO dijo...

De: Armando Rodríguez Ballesteros
Fecha: Mon, 01 Aug 2011 11:35:12 -0600
Para: Jorge Eliécer Pardo
Asunto: RE: DESPEDIDA A CARLOS PEROZZO

Estaré presente, de corazón, desde la distancia en Costa Rica.
Siempre,
Armando Rodriguez Ballesteros

De: Luisa Fernanda Trujillo Amaya
Fecha: Mon, 01 Aug 2011 13:46:24 +0100 (BST)
Para: Jorge Pardo
Asunto: Re: DESPEDIDA A CARLOS PEROZZO

Jorge Eliécer:

Claro que sí. Te acompañaremos. Cuenta con mi asistencia.

luisafernanda

De: luz giraldo
Fecha: Mon, 01 Aug 2011 07:42:00 -0500
Para: Jorge Pardo
Asunto: Re: DESPEDIDA A CARLOS PEROZZO


Jorge querido: yo no era amiga personal de Carlos Perozo, pero siempre he creido que es suficiente la que nace con la literatura. Asi que me duele su muerte. Quedan sus libros. Se que Parrita también está muy golpeado. Esta situación de ver como se van de una en una las personas con las que se ha hecho camino, conmueve. Hay por ahí un verso mio que regresa a mi memoria: "de uno en uno/ como desgranando sueños/ han caído/ vamos cayendo/...". Procuraré asistir a la iglesia el miércoles, despues de mi clase de 11-1. Otra vez mi abrazo. LM

JORGE E PARDO dijo...

De: Francisco Ochoa
Fecha: Mon, 01 Aug 2011 02:53:56 +0000
Para: JORGE PARDO

Mi querido Jorge:

Aunque ya me había enterado sobre su partida, hasta ahora puedo enviar mi saludo a la memoria del Maestro Perozzo. Con quien tuve el honor de compartir varias tardes de los últimos cuatro años en el Café Juan Valdez . En particular recuerdo una tarde en la que durante cerca de tres horas, solos, tuve la oportunidad de preguntarle y preguntarle al Maestro sobre Shakespeare, su obra dramatúrgica, la naturaleza de lo humano en dicha obra, sus experiencias en Londres y en Barcelona, así como varias cosas sobre recuerdos de su, y mi vida.

A través de ti envío mi saludo solidario a Mabelita.

Mi abrazo y mi saludo también para ti.


Francisco Ochoa


De: Javier Gutierrez
Fecha: Sun, 07 Aug 2011 14:18:40 +0000
Para:
Asunto: RE: Adiós a las cenizas de mi amigo Perozzo

Que tristeza Jorge. El café Valdez siempre será una referencia de nuestras deliciosas charlas y de las tantas anécdotas que nos contó Carlos, algunas casi mitológicas como el encuentro de Carlos con Catherin Deneuve en París.

Pronto nos reuniremos allí para revivirlas. El cuento del Ave Roc, puede relacionarse con el hecho de que la muerte no puede con la memoria, otra de las formas del tiempo.

De: MARIA VICTORIA DURAN RESTREPO
Fecha: Sun, 07 Aug 2011 13:16:27 +0000
Para: jorgeeliecer pardo
Asunto: RE: Adiós a las cenizas de mi amigo Perozzo

Querido Jorge:

Sé que perder un amigo del alma debe ser muy doloroso.
Ellos son los hermanos verdaderos que uno mismo elige.
Y su presencia está permanentemente con nosotros, siento
que así estén vivos o muertos.

Nos quedan los recuerdos. "Lo bailado" que nadie nos puede quitar y
esa es la recompensa de la amistad.

Un fuerte abrazo,

Renata